


La Magia sin belleza es brujería




El Talmud nos cuenta acerca de 4 sabios que entraron al "pardés", el místico huerto de elevación espiritual, sólo alcanzado a través de intensa meditación y contemplación cabalística. El más grande de ellos, rabí Akiva, les dijo a los otros antes de entrar:
"Cuando vuelvan del lugar de la Piedra de Mármol Pura, no pidan 'agua, agua', porque está dicho: "Aquel que habla falsedades, no se parará ante mis ojos". Se explica que "El Lugar de la Piedra de Mármol Pura", es donde se unen las aguas superiores e inferiores.
Aquí no se puede suplicar 'agua, agua', ya que es como si dividiera las aguas superiores e inferiores. "El lugar de la Piedra de Mármol Pura" es el sitio de la verdad, del poder Divino de soportar dos opuestos en forma simultánea, y en las palabras de rabí Shalom ben Adret: "la paradoja de las paradojas". Aquí, "la exaltación de Dios" y Su "proximidad" con el hombre, se une con la "soledad del hombre" y su "distancia" de Dios.


El agua, es mencionada por primera vez en la Torá, en el relato del primer día de la Creación: "Y el espíritu de Di-s merodea por sobre la superficie de las aguas". En ese momento, las aguas superiores e inferiores eran indistinguibles; su estado es llamado
En el servicio del alma, como enseña el jasidismo, el agua superior es agua de alegría, la experiencia de estar cercano a Di-s, mientras que el agua inferior es agua de amargura, la experiencia de estar lejano de Di-s.
En la filosofía judía, las dos propiedades intrínsecas del agua son "húmedo" y "frío". El agua superior es "húmeda", asociado con el sentimiento de unidad con la "exaltación de Di-s"; mientras que el agua inferior es "fría", con el sentimiento de separación, la frustración de experimentar la inherente "soledad del hombre". El servicio Divino, como enseña el jasidismo, enfatiza que, de hecho, la conciencia primaria de ambas aguas es el sentido de Divinidad, cada una según su perspectiva: según las aguas superiores, cuanto mayor es la "exaltación de Di-s", más grande es la unidad de todo en Su Ser Absoluto; según la perspectiva de la segunda, a mayor "exaltación de Di-s", mayor es el abismo existencial que separa la realidad de Di-s y la del individuo, y de aquí la inherente "soledad del hombre".
El Talmud nos cuenta acerca de 4 sabios que entraron al "pardés", el místico huerto de elevación espiritual, sólo alcanzado a través de intensa meditación y contemplación cabalística. El más grande de ellos, rabí Akiva, les dijo a los otros antes de entrar:
"Cuando vuelvan del lugar de la Piedra de Mármol Pura, no pidan 'agua, agua', porque está dicho: "Aquel que habla falsedades, no se parará ante mis ojos". Se explica que el sitio de la "Piedra de Mármol Pura", es donde se unen las aguas superiores e inferiores.
Aquí no se puede suplicar 'agua, agua', ya que es como si dividiera las aguas superiores e inferiores. "El lugar de la Piedra de Mármol Pura" es el sitio de la verdad, el poder Divino de soportar dos opuestos en forma simultánea, y en las palabras de rabí Shalom ben Adret: "la paradoja de las paradojas". Aquí, "la exaltación de Di-s" y Su "proximidad" con el hombre, se une con la "soledad del hombre" y su "distancia" de Di-s.
La Torá comienza con la letra bet: "Bereishit (en el principio) Di-s creó los cielos y la tierra". Los Diez Mandamientos, la revelación Divina al pueblo judío en el Sinaí, comienza con la letra alef : "Anoji [Yo] soy Di-s, tu Di-s que te sacó de la tierra de Egipto, de la casa de esclavitud". El Midrash afirma que la "Suprema Realidad" se apartó de la "realidad inferior", porque Di-s decretó que ni la Realidad Superior va a descender, ni la inferior va a ascender. Al entregar la Torá, Di-s anuló Su decreto, Él Mismo fue el primero en descender, como está escrito: "Y Di-s bajó sobre el Monte Sinaí". Por otro lado, la realidad inferior ascendió: "Y Moisés se acercó a la nube...". La unión de la "realidad superior", la iud de arriba, con la "realidad Inferior", la iud de abajo, por intermedio de la conexión de la vav que es la Torá, es el secreto último de la Torá.





El gran elefante posee por naturaleza lo que rara vez se encuentra en los hombres: probidad, prudencia y equidad. Al renovarse la Luna, va a purificarse en los ríos, lavándose solemnemente y, después de saludar al planeta, vuelve a las selvas. Cuando enferma, se echa con el lomo sobre el suelo y arroja hierbas hacia el cielo como si quisiera hacer un sacrificio.
Entierra sus colmillos cuando se le caen de vejez. De sus dos dientes, emplea uno para excavar las raíces de que se alimenta; el otro, que conserva puntiagudo, le sirve para combatir. Cuando es vencido por los cazadores y el cansancio le abate, rompe sus dientes, se los arranca, y con ellos se rescata.
Es clemente y sabe prever los peligros. Si encuentra a un hombre solo y extraviado, lo reconduce al camino que ha perdido. Si descubre las huellas de un hombre antes de verlo, temiendo una emboscada, se detiene, resopla, las muestra a otros elefantes, y todos en fila se ponen en marcha con prudencia.
Van siempre en tropas, con el más viejo a la cabeza y el que lo sigue en edad detrás de todos. Son púdicos, se ocultan en la sombra de la noche para acoplarse, y no retornan a sus tropas sino después de haberse lavado en el río. No pelean nunca con las hembras, como otros animales. Son tan compasivos por naturaleza, que evitan hacer daño a los menos fuertes, y si tropiezan con una manada de ovejas, las desvían con la trompa, por miedo a pisotearlas: y no hacen mal, si no son provocados. Si uno cae en una zanja, los otros aportan ramas, tierra y piedras para rellenarla; y elevando el fondo, salvan a su compañero. Les asusta el gruñir de los puercos, que los hace ir reculando, con lo que no hacen menos daño a sus compañeros que a los enemigos. Sienten gran placer vagabundeando en la proximidad de los ríos, pero su enorme peso les impide pasarlos a nado. Engullen piedras, y los troncos de los árboles son su alimento favorito. Detestan las ratas. Las moscas, atraídas por su olor, se les posan encima, pero ellos las matan, apretándolas entre los pliegues de su piel.
Cuando atraviesan un río, mandan primero a los más jóvenes aguas abajo y, colocándose aguas arriba, rompen el curso unido del agua y evitan así que su corriente arrastre a aquéllos.
La cólera.- Cuéntase del oso que va a las colmenas a robar la miel a las abejas y que, picado por éstas, deja la miel y busca el modo de vengarse. Queriendo vengarse de todas, no logra vengarse de ninguna. Lleno de rabia se arroja al suelo y, sacudiendo pies y manos, trata, pero en vano, de defenderse de sus atacantes.
Este animal con su atronador rugido despierta sus cachorros de tres días y les aviva los sentidos, adormecidos; y todas las fieras de la selva huyen llenas de pavor.
Pueden asimilarse estos cachorros de león a los hijos de la virtud, que se despiertan al grito de la gloria y, educados en estudios honorables, crecen en mérito, mientras que los malvados huyen al oír ese grito y se alejan de los hombres virtuosos.
El león cubre las señales de sus pisadas para ocultar su marcha al enemigo; así conviene al capitán disimular los secretos de su alma, para que los enemigos ignoren sus designios.
Los felinos encierran las uñas en su estuche, y no las desenvainan sino para lanzarse sobre la presa o sobre el enemigo.
Cuando la leona defiende sus cachorros del ataque de los cazadores, para no asustarse de los chuzos, baja a tierra los ojos, y evita con su huida que sus hijos caigan prisioneros.

Conviene distinguir el simbolismo de los instrumentos cortantes, como la Espada, el Hacha, el Cuchillo, etc., del de los instrumentos punzantes, tales como la Flecha, la Lanza y el Puñal. Los cortantes nos sirven para significar la capacidad analítica; mientras los punzantes ejemplifican la capacidad de concentración.


Más negro que Lo Negro, el Universo-Sin-Estrellas resplandece.
Es La Nada. La Ausencia. La Quietud. Lo Inmóvil.
Serenidad... Plenitud... Vacío... : la brillantez continua, la Perfección Inmaculada,
el Éxtasis eternamente Todo-Uno, absorto en Sí Mismo, Magnífico e Incomparable.
¡Oh Rey que reinas en la extensión sin límites sobre el Reino de Ti Mismo,
Señorío íntegro de la contemplación en el espejo!
: Imagen y Ser, Idea y Cosa, Mirada y Paisaje, Olvido y Consciencia...
Tensa es Tu Majestad desbordante, oh Abismo lleno de Tu vacío.
Toda soledad Te pertenece. Toda ausencia es Tu palacio.
En toda quietud está Tu esterilla y Tu reposo.
Cuando Tú sueñas... ¡nacen estrellas!
Pero cuando Tu despiertas eres solo Total Presencia : Océano sin orillas...
Inmóvil y apasionado, Tú vibras energía,
potencia, fuerza, expiración, muerte... por placer.
Tú eres El Supremo Anhelo. Cualquier cosa que Te Ama, Eres Tú.
Olas de sombras se alzan en la noche de Tu cuerpo
¡oh Negro Universo Sin Estrellas!
Tus olas retumban en las simas abismales del Espíritu,
allá en el laberinto de cavernas inundadas por Tus aguas palpitantes
estallándose en espumas de deseos.
Tu Voz Impronunciada late en todas las gargantas.
Tu Caos inunda de pasiones los sentidos...
Tú, El Inmóvil, eres Quien Todo Lo Mueve.
Tú, El Agua, das la Sed.
Tu Quietud reverdece tempestad.
Las raíces de Tus sombras ¡son Relámpagos!
Tú atruenas los cielos del sueño con Tu potente Llamada...
Tú, que eres Nada, eres Abismo, eres... Amante.
Sólo Sombra, desbordas lo más grande.
Sólo Abismo, aplastas toda medida.
Sólo Vacío, absorbes toda entrega.
Sólo Éxtasis, enciendes toda pasión.
¡Oh TUM...! : El Fulgor de Tus centellas revela Tu Presencia
: La Muerte Te acaricia —Sus manos resbalan por Tu inmensidad—
¡...el aire arde...!
Lo Que Tú No Eres, se estremece y tiembla refugiado en Ti.
Tú o la Muerte. Tú y la Muerte. Tú, La Muerte.
Ser Uno Contigo...
y desaparecer, extinguirse en llamaradas por iluminar Tu cielo
: ¡Transmutarse en Viento! circunferencia vertical del soplo de los volcanes...
: destrucción y caos y luz.
Oh TUM... más hondo que toda profundidad,
las imágenes retornan vacías sin alcanzar Tu órbita inmóvil.
Las analogías se estiran, se dislocan, se repliegan vencidas por Tu Excelsitud.
Las vivencias se hunden en Tu Misterio perdidas en las cenizas de su temblor.
Porque Tu Eres ¡¡¡ TUM !!! : El Universo Sin Estrellas,
sin otras luces que las vidas de los vivientes.
No eres Alabanza sino Fe y Ardiente Locura.
No Eres Padre, ni Hijo, ni Espíritu... sino Amante.
A nadie Te pareces.
De nadie tienes el Nombre. Eres.... ¡¡¡ el "NO" !!!
...Pero no hay abrazo como Tu Abrazo ni vida como Tu Muerte.
No eres bueno, pues no existes.
No eres malo, pues no Te alejas.
Tú, el Suscitador de toda Energía.
El que quema sin llamas... no a Tus enemigos, sino a Tus Amantes.
Tú, el que está más allá del extremo de la posibilidad y eres rotundo Encuentro
: no vienes sino al que va a Ti. No llegas sino al que Te alcanza.
Presente estás en la rendición de las victorias.
Tú, el que invierte las montañas y los océanos, haces sagrado lo que Te toca.
Tu Nombre es ¡¡¡ TUM !!!
Todos los Dioses participan de Tu obscuridad
porque Tú eres "La Piedra Imán" que los atraes.
Pero a Ti te atrae todo El Que Reina, porque el Rey es Solitario.
De obscuridad es Tu resplandor.
De hieratismo Tu nada.
De símbolos Tu ausencia.
De ritos Tu quietud.
De búsqueda Tu inmovilidad.
De ser Tu serena plenitud.
Y Tu vacío de plegarias, Tu silencio.
Del obscuro placer del sacrificio nace Tu gloria.
Porque... Tú Eres TUM
: Aquel cuyo deber es Ser Insaciable por Amor a la Vida del mundo.
Eres insaciable y devorador,
pero no eres un monstruo sino la Suprema Hermosura de Lo Deseado.
Eres Negro... porque eres Espejo. No existes... porque eres Eterno.
Das luz a cambio de las tinieblas,
y das la Fe tomando a cambio Desesperación.
Porque las Tinieblas son Tu palacio,
y la Desesperación es Lo Inmóvil de Tu Reino, oh TUM.
En el Principio es El Amor. Antes de todos los tiempos.
¡Feliz la Mente capaz de remontar los sueños hasta la Fuente del Amor!
Allí donde sólo está La Síntesis : El Esquema del Tres.
¡Contemplad, Hermanos, Su Resplandor!
: La Síntesis centellea en un Cielo Sin Espacio, ni Tiempo, ni Negrura...
¡Oh TUM, Sol de la Noche, Sol absorbente que irradias hacia dentro!
: hacia Ti van Nuestras Consciencias...
Mirarte es Amarte.
Caer en Tu abismo luminoso es El Anhelo Supremo...
Oh TUM, maravilla de fuego helado;
Oh TUM, que Nos atraes en silencio;
Oh TUM, que reposas en Tu Perfección, Puerta del Cielo, Perla de Luz...
¡¡¡ Aspira el Viento de Nuestras Vidas !!!
porque Tú Conoces las órbitas invisibles que Nos llevan
por la maraña de los caminos al Amor Soberano.
Vamos y venimos vez tras vez...
Tú, oh TUM, Eres el Motor Inmóvil,
y la Sagrada Síntesis reposa en Tu perfección
como Una Gota de Luz en un cielo sin estrellas...
¡¡¡ ABSÓRBENOS !!!
Como mariposas en la noche revuelan nuestros amores en torno a Ti.
Vamos y venimos vez tras vez... pero Nosotros siempre somos Los Mismos.
Cambia el rostro del mundo... pero Nosotros siempre somos Los Mismos.
La mecánica del Ser Nos posee...
pero Nosotros poseemos El Cetro del Movimiento.
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En vez de rebelaros contra el orden querido por Dios, reíd y divertíos con vuestras inmundas parodias del orden... al final de la comida, después de haber vaciado las jarras y botellas. Elegid al rey de los tontos, perdeos en la liturgia del asno y del cerdo, jugad a representar vuestras saturnales cabeza abajo... Pero aquí, aquí... -y Jorge golpeaba la mesa con el dedo, cerca del libro que Guillermo había estado hojeando-, aquí se invierte la función de la risa, se la eleva a arte, se le abren las puertas del mundo de los doctos, se la convierte en objeto de filosofía, y de pérfida teología... Ayer pudiste comprobar cómo los simples pueden concebir, y realizar, las herejías más indecentes, haciendo caso omiso tanto de las leyes de Dios como de las de la naturaleza. Pero la iglesia puede soportar la herejía de los simples, que se condenan por sí solos, destruidos por su propia ignorancia. La inculta locura de Dulcino y de sus pares nunca podrá hacer tambalearse el orden divino. Predicará la violencia y morirá por la violencia, no dejará huella alguna, se consumirá como se consume el carnaval, y no importa que durante la fiesta se haya producido en la tierra, y por breve tiempo, la epifanía del mundo al revés. Basta con que el gesto no se transforme en designio, con que esa lengua vulgar no encuentre una traducción latina. La risa libera al aldeano del miedo al diablo, porque en la fiesta de los tontos también el diablo parece pobre y tonto, y, por tanto, controlable. Pero este libro podría enseñar que liberarse del miedo al diablo es un acto de sabiduría. Cuando ríe, mientras el vino gorgotea en su garganta, el aldeano se siente amo, porque ha invertido las relaciones de dominación: pero este libro podría enseñar a los doctos los artificios ingeniosos, y a partir de entonces ilustres, con los que legitimar esa inversión. Entonces se transformaría en operación del intelecto aquello que en el gesto impensado del aldeano aún, y afortunadamente, es operación del vientre. Que la risa sea propia del hombre es signo de nuestra limitación como pecadores. ¡Pero cuántas mentes corruptas como la tuya extraerían de este libro la conclusión extrema, según la cual la risa sería el fin del hombre! La risa distrae, por algunos instantes, al aldeano del miedo. Pero la ley se impone a través del miedo, cuyo verdadero nombre es temor de Dios. Y de este libro podría saltar la chispa luciferina que encendería un nuevo incendio en todo el mundo; y la risa sería el nuevo arte, ignorado incluso por Prometeo, capaz de aniquilar el miedo. Al aldeano que ríe, mientras ríe, no le importa morir, pero después, concluida su licencia, la liturgia vuelve a imponerle, según el designio divino, el miedo a la muerte. Y de este libro podría surgir la nueva y destructiva aspiración a destruir la muerte a través de la emancipación del miedo. ¿Y qué seríamos nosotros, criaturas pecadoras, sin el miedo, tal vez el más propicio y afectuoso de los dones divinos? Durante siglos, los doctores y los padres han secretado perfumadas esencias de santo saber para redimir, a través del pensamiento dirigido hacia lo alto, la miseria y la tentación de todo lo bajo. Y este libro, que presenta como milagrosa medicina a la comedia, a la sátira y al mimo, afirmando que pueden producir la purificación de las pasiones a través de la representación del defecto, del vicio, de la debilidad, induciría a los falsos sabios a tratar de redimir (diabólica inversión) lo alto a través de la aceptación de lo bajo. De este libro podría deducirse la idea de que el hombre puede querer en la tierra (como sugería tu Bacon a propósito de la magia natural) la abundancia del país de Jauja. Pero eso es lo que no debemos ni podremos tener. Mira cómo los monjecillos pierden toda vergüenza en esa parodia burlesca que es la Coena Cypriani. ¡Qué diabólica transfiguración de la escritura sagrada! Sin embargo, lo hacen sabiendo que está mal. Pero si algún día la palabra del Filósofo justificase los juegos marginales de la imaginación desordenada, ¡oh, entonces sí que lo que está en el margen saltaría al centro, y el centro desaparecería por completo! El pueblo de Dios se transformaría en una asamblea de monstruos eructados desde los abismos de la terra incognita, y entonces la periferia de la tierra conocida se convertiría en el corazón del imperio cristiano, los arimaspos estarían en el trono de Pedro, los blemos en los monasterios, los enanos barrigones y cabezudos en la biblioteca, ¡custodiándola! Los servidores dictarían las leyes y nosotros (pero entonces tú también) tendríamos que obedecer en ausencia de toda ley. Dijo un filósofo griego (que tu Aristóteles cita aquí, cómplice e inmunda auctoritas) que hay que valerse de la risa para desarmar la seriedad de los oponentes, y a la risa, en cambio, oponer la seriedad. La prudencia de nuestros padres ha guiado su elección: si la risa es la distracción de la plebe, la licencia de la plebe debe ser refrenada y humillada y atemorizada mediante la severidad. Y la plebe carece de armas para afinar su risa hasta convertirla en un instrumento contra la seriedad de los pastores que deben conducirla hacia la vida eterna y sustraerla a las seducciones del vientre, de las partes pudendas, de la comida, de sus sórdidos deseos. Pero si algún día alguien, esgrimiendo las palabras del Filósofo y hablando, por tanto, como filósofo, elevase el arte de la risa al rango de arma sutil, si la retórica de la convicción es reemplazada por la retórica de la irrisión, si la tópica de la construcción paciente y salvadora de las imágenes de la redención es reemplazada por la tópica de la destrucción impaciente y del desbarajuste de todas las imágenes más santas y venerables... ¡Oh, ese día también tú, Guillermo, y todo tu saber, quedaríais destruidos! 

, (Arkhó - Arjó)- Arco -Arcus - Arcanus (El Oculto). (*)
, (arkhé - arjé). Es por ello que Jano es el dueño del
.
tiene el sígnificado: "ser el primero". Permanece en ella el carácter sagrado orignal que señalaba al dios como el principal del panteón, "dios de los dioses". El Ser Primero.






